{"id":658,"date":"2025-03-23T10:12:47","date_gmt":"2025-03-23T13:12:47","guid":{"rendered":"https:\/\/adecra.com.ar\/?page_id=658"},"modified":"2025-04-05T15:40:43","modified_gmt":"2025-04-05T18:40:43","slug":"historial","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/adecra.com.ar\/index.php\/historial\/","title":{"rendered":"Historial"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"658\" class=\"elementor elementor-658\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a8bcf43 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a8bcf43\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-de0d81e\" data-id=\"de0d81e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-61389d2 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"61389d2\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">HISTORIAL<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-13e1419 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"13e1419\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-300626a\" data-id=\"300626a\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e2b618f elementor-widget-divider--view-line elementor-widget elementor-widget-divider\" data-id=\"e2b618f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"divider.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-divider\">\n\t\t\t<span class=\"elementor-divider-separator\">\n\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b6e130e elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"b6e130e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: center;\"><strong>UN HOMBRE, UNA MISI\u00d3N.<\/strong><\/p><p>El empe\u00f1o de Pedro Concepci\u00f3n Sosa por la justicia.<\/p><p>EL SIGUIENTE TEXTO PRESENTA LA HISTORIA DE PEDRO CONCEPCI\u00d3N SOSA Y LA CREACI\u00d3N DE ADECRA COMO UNA NARRATIVA \u00c8PICA DE LUCHA POR LA JUSTICIA Y LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS PROPIOS EN ARGENTINA. LA HISTORIA SE CENTRA EN SU VIDA, DESDE SU INFANCIA HASTA LA FUNDACI\u00d3N DE LA ASOCIACI\u00d2N, DESTACANDO SU COMPROMISO MORAL, SUS DIFICULTADES Y SU PERSEVERANCIA ANTE LA ADVERSIDAD DE LOS HECHOS.<\/p><p>EN ESTE RELATO PODR\u00c1N APRECIAR HECHOS HIST\u00d3RICOS Y SOCIALES RELEVANTES PARA LA SOCIEDAD Y\u00a0 PERCIBIR A UN HOMBRE FUERTE CON UNA MISI\u00d3N CLARA, CON PASI\u00d3N,\u00a0 CON COMPROMISO Y EMPAT\u00ccA PARA EL LECTOR.<\/p><p>CUANDO UN HOMBRE NACE CON EL PROP\u00d3SITO DE DIOS Y EL MAL NO VAC\u00cdA SU CORAZ\u00d3N, PUEDE CUMPLIR LA MISI\u00d3N DE JUSTICIA.<\/p><p>\u201c. . .\u00a0 AS\u00cd COMO JES\u00daS ORDEN\u00d3 A PEDRO\u201d<\/p><p>LA MISI\u00d3N POR JUSTICIA ES EL COMPROMISO MORAL DE UN INDIVIDUO QUE DEFIENDE SU DIGNIDAD Y LA DE LOS DEM\u00c1S SIN MEZQUINDAD PARA LIBERAR A LOS QUE EST\u00c1N SOMETIDOS POR LA INJUSTICIA. \u00a0\u00a0<\/p><p>\u00a0Y AS\u00cd LA HISTORIA LO DEMUESTRA!<\/p><p>Pedro Concepci\u00f3n\u00a0 Sosa, un hombre \u00edntegro que lucha por la defensa de los derechos constitucionales y contra la usurpaci\u00f3n de tierras en la Rep\u00fablica Argentina.<\/p><p>All\u00e1 por el a\u00f1o 1958 en el lote 71, Paraje Toba, Santiago del Estero departamento Juan Felipe Ibarra, nac\u00eda con la ayuda de una partera de campo, Pedro. Concepci\u00f3n Sosa con casi 2 kilos, el tercero de 7 hermanos. Su primera infancia\u00a0 transcurri\u00f3 ah\u00ed mismo donde naci\u00f3, junto a su familia en una casa de barro en el medio del campo entre animales de campo, tierra seca, vientos con escasos recursos para transcurrir la vida diaria y un mar de sue\u00f1os por vivir en su primera infancia.<\/p><p>Desde muy chiquito se mostraba curioso de vencer desaf\u00edos y aprender. Cuando le festejaban los cumplea\u00f1os, le daban ciertos privilegios, lo vest\u00edan de gaucho con sombrero bombacha, a pesar de por ser tan peque\u00f1o, ya parec\u00eda cargar con responsabilidades de adulto y sin darse cuenta Pedro asumi\u00f3 ese rol de \u201chombrecito de la casa\u201d y sin temer a hacer lo que se le ped\u00eda como sea.\u00a0<\/p><p>Tal es as\u00ed que a los 8 a\u00f1os recuerda un momento dif\u00edcil en el cual su padre tuvo que enfrentar una venganza ante tres intentos de asesinato. a punta de pistolas. El sentimiento y la locura de que nada lo pod\u00eda vencer comenzaba a estar latente en el coraz\u00f3n de Pedro desde muy peque\u00f1o. Tambi\u00e9n su compromiso moral para ayudar al pr\u00f3jimo en cada situaci\u00f3n que se le presentar\u00eda empezaba a manifestarse.<\/p><p>Durante el d\u00eda no llegaba a\u00a0 hacer las tarea de la escuela por que hab\u00eda que salir a cuidar\u00a0 a los animales, hacer tareas de campo, sembrar, cosechar girasol, man\u00ed, batata,algod\u00f3n dedicarse a los cultivos, criar y cuidar los animales como cabras, ovejas y vacas. Tambi\u00e9n cazar animales salvajes como iguanas para luego vender el cuero.<\/p><p>Luego de ayudar en su casa, llegada la noche el cansancio se sent\u00eda en el cuerpo, aquel ni\u00f1o que cargaba con el cuidado de su madre, hermanos ya que por distintas circunstancias deb\u00eca aceptar ese reto se fue haciendo hombrecito,\u00a0 la vida lo iba guiando y le pon\u00eca pruebas en el camino, casi una casa a sus hombros. El se sent\u00eda valiente de poder hacerlo y tambi\u00e9n cumpl\u00eda con sus tareas y se dedicaba a revisar y completar sus cuadernos. El cansancio acumulado del d\u00eda era una sensaci\u00f3n de gratitud por poder cumplir con cada rutina diaria para finalmente descansar por las noches.<\/p><p>A los 11 a\u00f1os lleg\u00f3 el primer auto a la familia y Pedro tuvo que aprender a manejar , llevar a la familia al pueblo, hacer las cosas de las compras.\u00a0<\/p><p>Entrando a la adolescencia y sintiendo que necesitaba un poco de libertad entr\u00f3 a la disciplina del servicio militar. La mentalidad de \u00e9l era pensar en defender su patria, el compromiso y la lealtad a su Pa\u00eds eran una prioridad. Pedro sent\u00eda una conexi\u00f3n con su tierra, su cultura y sus creencias. Recuerda este hecho en su vida con angustia\u00a0 y\u00a0 se \u00a0le llenan los ojos de l\u00e1grimas cuando percibe\u00a0 que su familia no lo acompa\u00f1\u00f3 en ese momento.<\/p><p>Al volver, orgulloso por lo realizado y vivido en el comienzo de su adultez comenz\u00f3 a tener un rumbo pensado en seguir ayudando a su familia, esta vez con proyectos para ayudar al progreso, pero antes de hacerlo sinti\u00f3 que necesitaba m\u00e1s herramientas y viaj\u00f3 a Buenos Aires en el 1979 con el prop\u00f3sito de\u00a0 tomar experiencia trabajando en empresas importantes como Coca-cola y as\u00ed poder ahorrar para tener su casa y proyectar en su familia y establecerse all\u00ed.<\/p><p>En 1997 tom\u00f3 la decisi\u00f3n de viajar al pueblo con toda la ilusi\u00f3n, la sorpresa de volver a su hogar tan querido y reencontrarse con la \u00a0familia de origen que no estaba pasando un buen momento econ\u00f3mico ni de salud.<\/p><p>Por aquellos d\u00edas recuerda muchos momentos tristes en donde ver a su gente en situaciones vulnerables le lastimaba el alma. Sent\u00eda impotencia y la necesidad de ayudar a la gente que por aquel entonces ten\u00edan muchos hijos y costaba alimentarlos, nada parec\u00eda suficiente. Comenz\u00f3 entonces a so\u00f1ar con proyectos para ayudar al progreso econ\u00f3mico de la comunidad, Pedro quer\u00eda hacer algo productivo por la gente y por su familia.\u00a0 As\u00ed surgi\u00f3 el sentimiento de\u00a0 hacer valer la\u00a0 lealtad a su palabra y comprometerse con sus prop\u00f3sitos de\u00a0 colaborar a los que m\u00e1s necesitaban. pensando en el futuro de todas las familias. No pod\u00eda ser que con trabajo, empe\u00f1o, y mucha fuerza no pudieran salir adelante. Entonces comenzaron las ideas, propuestas para poder comercializar o exportar todo los productos que ellos con sus manos cosechaban, tambi\u00e9n era necesario que inviertan en esas tierras lo cual hasta el momento nadie hab\u00eda visto como posibilidad. Estas familias necesitaban un L\u00cdDER que los gu\u00ede, que los empuje, que crean en ellos, y esa persona fue Pedro quien empez\u00f3 a crear con conocimientos b\u00e1sicos una fuente de trabajo en una provincia que por aquel entonces estaba en decadencia. Las tierras estaban des\u00e9rticas y con escasas oportunidades para el crecimiento y desarrollo. Cerca de 80 familias lograron juntarse y armar algo un poco m\u00e1s rentable por ejemplo con la venta del carb\u00f3n.<\/p><p>Por aquellos tiempos\u00a0 los pobladores se manifestaban y las familias se reun\u00edan para proyectar y tener causas comunes para el progreso, la juntadera se estaba poniendo en marcha., los ni\u00f1os tambi\u00e9n se un\u00edan y se contagian de las intenciones de los padres.\u00a0 En estos\u00a0 comienzos, las\u00a0 manifestaciones causaron revuelo en los alrededores, familias reunidas para un bien en com\u00fan, la juntadera, los ni\u00f1os trabajando para poder alimentarse, nuevas ideas, nuevos rumbos y un sue\u00f1o que se ven\u00eda sintiendo en aquellas tierras secas donde nada parec\u00eda ocurrir.<\/p><p>La familia de Pedro vivi\u00f2 all\u00ec en Santiago del Estero mucho antes de su\u00a0 nacimiento, ellos\u00a0 ten\u00eda estas tierras por m\u00e1s de 60 a\u00f1os y para gestionar la ocupaci\u00f3n pac\u00edfica debi\u00e0n\u00a0 dar inicio a los tr\u00e1mites bajo la ley veintea\u00f1al que se hizo a trav\u00e9s del ingeniero de Catastro que hizo las mensuras del campo. El tr\u00e1mite fue aprobado por el registro de la provincia y puesto en marcha por el registro de la propiedad, dicho tr\u00e1mite est\u00e1 asentado.\u00a0 De esta manera comenzaron a pagar los impuestos bajo el apellido Sosa para dar fe de quienes eran las tierras. Por aquella \u00e9poca las tierras se regalaban en esa zona des\u00e9rtica sin embargo, comenzaron algunos inconvenientes y es en aquel entonces cuando recuerda que grupos armados aparec\u00edan en la zona y amenazaban a distintas familias, hasta incluso en una oportunidad Pedro fue privado de su libertad y no pudo ver a su familia.<\/p><p>Los supuestos titulares fueron avisados mediante notificaciones, y cartas documento y no se hicieron presentes. Se da fe que nadie se hizo presente, el caso sigui\u00f3 avanzando. El registro de la propiedad pone los impuestos a nombre de la familia Sosa y el t\u00edtulo.<\/p><p>En el a\u00f1o 2000 en el \u201cnuevo diario\u201d fue publicada la noticia de que nuevos inversores estaban queriendo hacer negocios en esas tierras.<\/p><p>Pronto lleg\u00f3 al pa\u00eds la crisis del 2001, el hambre, la pobreza y la desesperaci\u00f3n se sent\u00edan en cada uno de estos rincones de la Provincia. Ah\u00ed empez\u00f3 uno de los primeros desaf\u00edos en donde con el cuerpo y la mente Pedro comenzaba a jugar sus primeras estrategias. sin imaginar que ese era el comienzo de una \u201clucha\u201d, de una \u201cmisi\u00f3n\u201d.<\/p><p>Otras familias que quisieron regular los tr\u00e1mites de titularidad fueron estafados, por abogados, la experiencia de Pedro lo cuenta en primera persona el mismo viviendo en Bs. As. viajaba toda la noche a Santiago del Estero\u00a0 para entregar dinero a los abogados que se estaban ocupando de hacer los papeles de titularidad y nunca recibi\u00f3 siquiera un recibo por el dinero que les entregaba para la realizaci\u00f3n del tr\u00e1mite.<\/p><p>Aparecieron personas que frecuentaban el lugar como acechando la zona para as\u00ed conocer los manejos, las situaciones diarias y la vulnerabilidad de los trabajadores, la gente se sent\u00eda amenazada, observaban maniobras raras que se estaban por llevar a cabo por parte de esta gente poco amigable. Tambi\u00e9n la polic\u00eda acompa\u00f1ada con gente que falsificaba documentaci\u00f3n se hac\u00edan pasar como supuestos titulares de propiedades que quer\u00edan adjudicarselas, y tomar posesi\u00f3n de distintos campos, instalarse en la zona y continuar con el prop\u00f3sito de seguir adjudicando tierras aleda\u00f1as.\u00a0 Todos estos prop\u00f3sitos parec\u00edan estar puestos en marcha sin importar quien o quienes estuviesen viviendo o trabajando. Violando todos los derechos posesorios que estaban avalados por el poder pol\u00edtico y judicial de ese entonces en la Provincia.<\/p><p>Por otra parte se ve\u00edan polic\u00edas sin uniforme que parec\u00edan\u00a0 contratados sin ning\u00fan fallo u\u00a0 orden de funcionarios para hacer lo que ellos quer\u00edan, se manejaban con total impunidad demostrando as\u00ed una falla del estado que deber\u00eda estar protegiendo y cuidando a \u00e9stos, sus ciudadanos en vez de amenazarlos. (Consta en\u00a0 expediente presentado en su momento en el Poder Ejecutivo de la Naci\u00f3n).<\/p><p>Esta y otras muchas causas comprobables como amenazas de muerte, envenenamiento del agua que tomaban, robarles producciones, quitarles herramientas de trabajo, asesinatos, invaci\u00f3n de la propiedad, violaci\u00f3n de los derechos humanos dieron motivos por los cuales se pidi\u00f3\u00a0 la intervenci\u00f3n\u00a0 del poder ejecutivo nacional a la provincia para resguardar\u00a0 la integridad f\u00edsica de cada uno de los pobladores.<\/p><p>La voz de Pedro tomaba fuerza, coraje.<\/p><p>La voz de Pedro resonaba como una v\u00edctima m\u00e1s de toda esta cat\u00e1strofe que se viv\u00eda en el Paraje Toba y sus alrededores. \u00c9l era la esperanza del pueblo para todos los damnificados, y as\u00ed fue que sinti\u00f3 la responsabilidad de responder por los hechos resguardando la integridad de 850 v\u00edctimas. (contabilizadas por la subsecretar\u00eda de la seguridad de la naci\u00f3n).<\/p><p>El nombre de Pedro tomaba m\u00e1s fuerza. Intentaron derribarlo, combatir sus estrategias, y hasta recurrir al secuestro y no pudieron. Tambi\u00e9n le ofrecieron 5 millones de pesos para comprar su silencio por las causas que representaba y quisieron hacerlo a un lado para que ellos pudieran seguir avanzando con la gente que estaba absolutamente vulnerable y desesperada.<\/p><p>Fu\u00e9 en aquel entonces que en el a\u00f1o 2003 el\u00a0 Presidente de la naci\u00f3n ordena al ministerio de Justicia de la Naci\u00f3n que tome intervenci\u00f3n en el caso notificando\u00a0 la gravedad de los hechos, hacerse cargo y tomar parte en el asunto. La resoluci\u00f3n se dictamin\u00f3. El Poder Ejecutivo toma la decisi\u00f3n de enviar una c\u00e9dula notificando, y tomando el domicilio del campo en cuesti\u00f3n que ya no estaba en su poder donde se encontraba la gente poseedora, a dios gracias pudieron abortar un plan de secuetro y asesinato por que Pedro estaba bajo la protecci\u00f3n del estado judicial.\u00a0 Sin poder contra su persona.<\/p><p>Anexando a esta causa toman presencia y surgen v\u00ednculos con comunidades abor\u00edgenes que se notificaron de esos acontecimientos.<\/p><p>El sue\u00f1o propio que hab\u00eda comenzado a sentirse como la batalla m\u00e1s importante de su vida, derribar al monstruo que atacaba, la lucha, la iniciativa por defender lo propio, ayudar a los dem\u00e1s, mantener viva la esencia del ser humano, la sensibilidad, todo aquello le alimentaba el alma parec\u00eda estar dormido ahora. Un vac\u00edo enorme lo inund\u00f3 porque todo all\u00ed estaba dormido. \u201cLa topadora se hab\u00eda quedado sin bater\u00eda\u201d<\/p><p>Cuando el enemigo fue eliminado, de repente su vida se detuvo, noche enteras con pesadillas, sin poder dormir, sin tener con quien luchar. Las noches eran largas, oscuras. miles de pensamientos pasaban por los rincones de su agitada mente. Todo lo transcurrido hasta el momento parec\u00eda ser apenas el principio de esta humilde pero avasalladora\u00a0 historia en donde\u00a0 el protagonista va aprendiendo nuevas formas de desenvolverse frente a los enemigos.\u201cY es as\u00ed como esta reveladora historia no tiene techo, la vida no alcanza para alcanzar tantas maravillas\u201d.<\/p><p>Todos los funcionarios con quienes Pedro comenz\u00f3 a relacionarse parec\u00edan adornos del congreso, el reconto de las batallas vividas no le daban aliento, y comenz\u00f3 a buscar otras alternativas. analizar las estrategias implementadas para seguir dando batalla y poner al descubierto todos los organismos que se definen como justicia para hacer respetar los derechos de un pueblo. de personas que no ten\u00edan conocimiento sobre cu\u00e1les eran sus derechos como ciudadanos.<\/p><p>Con enojo y brutalidad e incumplimiento de\u00a0 quienes ocupan estos severos cargos p\u00fablicos para la protecci\u00f3n del ciudadano siendo\u00a0 deber de ellos mismos cuidar y proteger\u00a0 los derechos de las personas es con quienes el mismo Pedro tuvo que luchar, porque s\u00f3lo persiguen sus intereses personales.<\/p><p>Las respuestas de todos los organismos del Estado fueron claras, estaban desorbitados frente a la pruebas fehacientemente presentadas, mostraban una falta de contenido para ayudar y entender el valor de los derechos que se estaban reclamando. Frente al incumplimiento de su deber al que se han juramentado como dice nuestra Constituci\u00f3n Nacional si as\u00ed no lo hiciereis la Patria los demande\u201d.<\/p><p>Frente a esta gravedad se realiza una consulta a un funcionario que estaba en pleno uso y derecho de sus facultades y pod\u00eda cumplir con su deber, el Doctor Luis Angel Galindez quien era el Director de Seguridad Interior, Ministerio de seguridad del Interior\u00a0 se puso al servicio de Pedro. Esta persona de\u00a0 una calidez humana inimaginable le brind\u00f3 apoyo y protecci\u00f3n f\u00edsica, as\u00ed como tambi\u00e9n ense\u00f1anza de herramientas y asesoramiento para que pueda manejarse dentro del marco de lo jur\u00eddico. Poco a poco y con cautela se fue desarrollando una relaci\u00f3n fraternal en donde el compa\u00f1erismo\u00a0 era mutuo.Pedro reconoce y valora la ense\u00f1anza que le otorg\u00f3, basada en nuestros derechos constitucionales que nos protegen, permiten y avalan la libertad individual de cada ciudadano.<\/p><p>Luego de la segunda entrevista y al corroborar las pruebas presentadas de humilde conocimiento y en el compromiso de la relaci\u00f3n que hab\u00edan constru\u00eddo el Doctor Galindez le ofrece a Pedro el cargo de formar parte de su equipo en el Programa Nacional De Seguridad Rural y Ambiental Rural del Ministerio de Justicia , seguridad\u00a0 y DDHH de la Naci\u00f3n con domicilio en la calle gelly y Obes N\u00ba2289 piso 6 de la Capital Federal.<\/p><p>Todo este ofrecimiento porque\u00a0 ve\u00eda en \u00e9l una capacidad y compromiso moral con todas las personas que estaba representando en aquellos tiempos dando prioridad a aquellas familias vulnerables que se encontraban desesperadas y desprotegidas del Estado Provincial. Los delincuentes aprovechaban sus fuerzas para arrebatarles sus \u00fanicos recursos, las tierras,\u00a0 les envenenaban el agua y utilizaban metodolog\u00edas criminales para avanzar sobre ellos.<\/p><p>En aquel entonces Pedro sinti\u00f3 que no pod\u00eda\u00a0 aceptar la propuesta porque le faltaba preparaci\u00f3n acad\u00e9mica y\u00a0 sus prioridades por subsistir bajo ciertas condiciones eran necesarias. Muy agradecido por el ofrecimiento y con su perfil humilde y tranquilo no quer\u00eda mostrarse como un \u201cIndio Impartiendo justicia\u201d.<\/p><p>De todas maneras Galindez no se iba a rendir y le ofreci\u00f3 al poco tiempo trabajar juntos con todo el poder que le faculta para protegerlo y acompa\u00f1arlo en las tareas posteriores que se ir\u00edan presentando.<\/p><p>Mientras tanto y con mucho esfuerzo se hizo efectiva la intervenci\u00f3n de la Provincia de Santiago del Estero con fiscales en forma conjunta para controlar en este caso el avasallamiento que estaban sufriendo las familias. Estamos hablando de 850 familias representadas por la ardua tarea de Justicia social por la que Pedro ven\u00eda luchando.<\/p><p>A nivel Nacional tuvo mucha repercusi\u00f3n ya que lamentablemente al Doctor Galindez lo quitaron de su puesto de trabajo que estaba ocupando.<\/p><p>Paralelamente a estos hechos se evidenciaron c\u00e1maras ocultas publicadas en canal 9 por un periodista reconocido en aquel entonces, estos v\u00eddeos dejaron al descubierto la falta de compromiso social y de los pol\u00edticos involucrados. Se levant\u00f3 la intervenci\u00f3n de la provincia y la fiscal de ese momento fue nombrada con el apoyo de Pedro jueza interina, y la ciudad de A\u00f1atuya cobr\u00f3 fuerza como la capital justiciera por que se logr\u00f3 controlar y volver a normalizar el funcionamiento del cumplimiento de la fiscal\u00eda representando a 5 departamentos de la Provincia.<\/p><p>Llegadas estas instancias el Doctor Galindez dio a conocer su enfermedad inmunol\u00f3gica terminal y Pedro estaba all\u00ed a su lado acompa\u00f1ando a la familia en sus necesidades mientras se encontraba en receso de analizar y contemplar de alguna manera todo lo ocurrido hasta el momento. Sin dejar de lado su compromiso moral y con la fuerte convicci\u00f3n de seguir ayudando y como protagonista de la \u00fanica esperanza de liberar a las familias que estaban esclavizadas por mafias asociadas a los poderes del estado.<\/p><p>Este es otro paso crucial de la historia en donde volvemos\u00a0 a retomar y recordar que las tierras de la familia de Pedro fueron tomadas as\u00ed como tambi\u00e9n hicieron usufructo de mercader\u00eda, hornos, recursos de trabajo, proyectos y herramientas, todo esto constatado en expediente N\u00aa104\/04 con fecha 12 de febrero del a\u00f1o 2004 presentados oportunamente. Tambi\u00e9n con pruebas fehacientes para demostrar y rectificar que eran poseedores de tales campos luego de 60 a\u00f1os de una ocupaci\u00f3n pac\u00edfica. Esta realidad habilit\u00f3 a otras familias a regularizar los derechos de ocupaci\u00f3n apoyados bajo la ley que los ampara ya que al poseer un t\u00edtulo de propiedad ten\u00eda el derecho a negociar de una manera justa.<\/p><p>Por aquel entonces las ideas de Pedro eran exportar productos elaborados por ejemplo hacia Alemania o Italia para luego adquirir capital para continuar con el desarrollo de la agricultura de las tierras. Todas estas proyecciones a futuro hab\u00edan comenzado all\u00e1 por el a\u00f1o 1997 cuando las tierras eran des\u00e9rticas y no ten\u00edan valor inmobiliario. El entusiasmo de nuestro protagonista era aprender a negociar para poder darle a su familia una mejor calidad de vida, ya que sus progenitores segu\u00edan d\u00eda a d\u00eda luchando por comida y padeciendo enfermedades a una edad mayor.\u00a0 El esfuerzo por conseguir tener una vida digna en estas zonas era dif\u00edcil, las producciones que se pod\u00edan obtener ten\u00edan distintas variables entre ellas\u00a0 el clima y mucho trabajo de campo, es por eso que era necesaria la incorporaci\u00f3n de inversionistas tal como Pedro lo hab\u00eda imaginado y proyectado.<\/p><p>La facultad de Pedro era la llegada que \u00e9l ten\u00eda con el pueblo, es por eso que las familias se sumaban para confiarle sus causas, estas eran las situaciones que lo incentivaron para que la misi\u00f3n de justicia tome cada vez m\u00e1s fuerza. M\u00e1s revelaciones se le hacen presentes, sue\u00f1a con que vuelve al servicio militar, gente l\u00edder vestida de verde, militares reunidos bajo un puente, una discusi\u00f3n fuerte en donde se plantea juntar una moneda por persona para negociar. Todo este sue\u00f1o fue una revelaci\u00f3n de lo que iba a suceder m\u00e1s adelante.<\/p><p>As\u00ed nace la asociaci\u00f3n, con una visi\u00f3n y fuerte convicci\u00f3n, como un decreto de Dios, como una se\u00f1al de justicia y liberaci\u00f3n \u00fanica para que muchas familias se sientan acompa\u00f1adas y protegidas.\u00a0 Una instituci\u00f3n que viene con una identidad propia.<\/p><p>Luego de la creaci\u00f3n de ADECRA (Asociaci\u00f3n civil, por los derechos de los constitucionales y contra la usurpaci\u00f3n de tierras en la rep\u00fablica Argentina. Pers. Jur\u00ecdico. Resol. IGJ. N\u00b00230\/08) aparici\u00f3n un ofrecimiento de la justicia federal a Pedro Sosa en la subsecretar\u00eda de seguridad y de derechos humanos. Esta propuesta se la ofrecieron sin tener t\u00edtulos acad\u00e9micos. \u00c9l se percib\u00eda como una persona incapacitada por no tener todos los conocimientos necesarios en relaci\u00f3n a las leyes y reglas. No obstante su visi\u00f3n para seguir comprometido con las causas de la defensa de los derechos humanos cobraba a\u00fan m\u00e1s fuerza.<\/p><p>El instinto lo movilizaba.<\/p><p>Su seguridad espiritual era el camino.<\/p><p>Su mente planificaba los pasos a seguir.<\/p><p>Pedro estaba cumpliendo una misi\u00f3n de Dios por decreto de Dios.<\/p><p>Las brujer\u00edas no pod\u00edan frenarlo, porque el \u00fanico que decide sobre su vida es Dios.<\/p><p>Le pide a Dios cada d\u00eda que le de las palabras necesarias para defender a las personas siendo \u00e9l un instrumento con los pies en la tierra.<\/p><p>A Pedro le hace feliz desarrollar todo\u00a0 lo que siente, quiere hacer feliz a los dem\u00e1s, ser solidario, ponerse en el lugar del otro, sentir lo que el otro necesita es su combustible para cumplir con la misi\u00f3n que es lo que le da paz y tranquilidad. \u201cSi vine a este mundo es para algo bueno, el aire que respiro es de mi propiedad, es un bien, como ser humano.\u00a0 ese es mi espacio, por ser persona\u201d.<\/p><p>La alternativa de armar la ONG se hab\u00eda hecho realidad tal y como lo so\u00f1\u00f3, una\u00a0 instituci\u00f3n con autonom\u00eda y poder.<\/p><p>Todo el trabajo de una persona com\u00fan y corriente se logr\u00f3 volcar en esta creaci\u00f3n, sumando all\u00ed las historias y dejando asentado en los expedientes las causas de todas las familias de las que se ten\u00eda conocimiento.<\/p><p>Palabras de su amigo el Doctor Galindez: \u201cPedrito tiene todas las condiciones para poder fundar, tiene fuerza y compromiso en ayudar a la gente\u201d. Con ayuda de un abogado constitucionalista fue que se comenz\u00f3 a plantear el proyecto. Este facilitador fue el Doctor Alfredo Dillon. Bajo ciertas condiciones,\u00a0 todo a pulm\u00f3n, con mucho trabajo, entre compa\u00f1eros responsables se logr\u00f3 alquilar una oficina para legitimar la instituci\u00f3n con domicilio en Paran\u00e1 426 oficina 13 en la Capital Federal de Buenos Aires..<\/p><p>Entre ellos se rumoreaba que esta iniciativa parec\u00eda un gobierno paralelo ya que ten\u00eda categor\u00eda y parece un proyecto ambicioso, conlleva una labor ejemplar y muchos querr\u00e1n derribarla o desprestigiarla.<\/p><p>ADECRA fue fundada en el a\u00f1o 2008 por Pedro Concepci\u00f3n Sosa.<\/p><p>Un ser humilde.<\/p><p>Una persona \u00edntegra, que sabe cu\u00e1l es su camino.<\/p><p>Socialmente comprometido con los derechos civiles.<\/p><p>Un guerrero que lucha por darle un beneficio al pueblo Argentino, Justicia e Igualdad.<\/p><p>Esta, es s\u00f3lo la primera parte de esta historia, y as\u00ed ADECRA\u00a0 lo demuestra.<\/p><p>La historia de Pedro Sosa, presidente de ADECRA fue redactada y entrevistada por Mar\u00eda Cecilia Girelli,<\/p><p>Marzo 2025.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-64b5b87 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"64b5b87\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Documentaci\u00f3n del Ministerio de Seguridad<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-inner-section elementor-element elementor-element-86aa924 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"86aa924\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-background-overlay\"><\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-50 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-2010a90\" data-id=\"2010a90\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d59abd6 elementor-widget elementor-widget-shortcode\" data-id=\"d59abd6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"shortcode.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-shortcode\"><div class=\"_3d-flip-book  fb3d-fullscreen-mode full-size\" data-id=\"806\" data-mode=\"fullscreen\" data-title=\"false\" data-template=\"short-white-book-view\" data-lightbox=\"dark-shadow\" data-urlparam=\"fb3d-page\" data-page-n=\"0\" data-pdf=\"\" data-tax=\"null\" data-thumbnail=\"\" data-cols=\"3\" data-book-template=\"default\" data-trigger=\"\"><\/div><script type=\"text\/javascript\">window.FB3D_CLIENT_DATA = window.FB3D_CLIENT_DATA || [];FB3D_CLIENT_DATA.push('eyJwb3N0cyI6eyI4MDYiOnsiSUQiOjgwNiwidGl0bGUiOiJNaW5pc3RlcmlvIGRlIFNlZ3VyaWRhZCIsInR5cGUiOiJwZGYiLCJyZWFkeV9mdW5jdGlvbiI6IiIsImJvb2tfc3R5bGUiOiJmbGF0IiwiYm9va190ZW1wbGF0ZSI6Im5vbmUiLCJvdXRsaW5lIjpbXSwiZGF0YSI6eyJwb3N0X0lEIjoiNzk1IiwiZ3VpZCI6Imh0dHA6XC9cL2FkZWNyYS5jb20uYXJcL3dwLWNvbnRlbnRcL3VwbG9hZHNcLzIwMjVcLzA0XC9NaW5pc3RlcmlvLWRlLVNlZ3VyaWRhZC5wZGYiLCJwZGZfcGFnZXMiOiI5IiwicGFnZXNfY3VzdG9taXphdGlvbiI6Im5vbmUifSwidGh1bWJuYWlsIjp7ImRhdGEiOnsicG9zdF9JRCI6IjAifSwidHlwZSI6ImF1dG8ifSwicHJvcHMiOnsiYmFja2dyb3VuZENvbG9yIjoiYXV0byIsImJhY2tncm91bmRJbWFnZSI6ImF1dG8iLCJiYWNrZ3JvdW5kU3R5bGUiOiJhdXRvIiwiaGlnaGxpZ2h0TGlua3MiOiJhdXRvIiwibGlnaHRpbmciOiJhdXRvIiwic2luZ2xlUGFnZU1vZGUiOiJhdXRvIiwiY2FjaGVkUGFnZXMiOiJhdXRvIiwicmVuZGVySW5hY3RpdmVQYWdlcyI6ImF1dG8iLCJyZW5kZXJJbmFjdGl2ZVBhZ2VzT25Nb2JpbGUiOiJhdXRvIiwicmVuZGVyV2hpbGVGbGlwcGluZyI6ImF1dG8iLCJwcmVsb2FkUGFnZXMiOiJhdXRvIiwiYXV0b1BsYXlEdXJhdGlvbiI6ImF1dG8iLCJydGwiOiJhdXRvIiwiaW50ZXJhY3RpdmVDb3JuZXJzIjoiYXV0byIsIm1heERlcHRoIjoiYXV0byIsInNoZWV0Ijp7InN0YXJ0VmVsb2NpdHkiOiJhdXRvIiwid2F2ZSI6ImF1dG8iLCJzaGFwZSI6ImF1dG8iLCJ3aWR0aFRleGVscyI6ImF1dG8iLCJjb2xvciI6ImF1dG8iLCJzaWRlIjoiYXV0byIsInN0cmV0Y2hJbWFnZXMiOiJhdXRvIiwiY29ybmVyRGV2aWF0aW9uIjoiYXV0byIsImZsZXhpYmlsaXR5IjoiYXV0byIsImZsZXhpYmxlQ29ybmVyIjoiYXV0byIsImJlbmRpbmciOiJhdXRvIiwiaGVpZ2h0VGV4ZWxzIjoiYXV0byJ9LCJjb3ZlciI6eyJ3YXZlIjoiYXV0byIsImNvbG9yIjoiYXV0byIsInNpZGUiOiJhdXRvIiwic3RyZXRjaEltYWdlcyI6ImF1dG8iLCJiaW5kZXJUZXh0dXJlIjoiYXV0byIsImRlcHRoIjoiYXV0byIsInBhZGRpbmciOiJhdXRvIiwic3RhcnRWZWxvY2l0eSI6ImF1dG8iLCJmbGV4aWJpbGl0eSI6ImF1dG8iLCJmbGV4aWJsZUNvcm5lciI6ImF1dG8iLCJiZW5kaW5nIjoiYXV0byIsIndpZHRoVGV4ZWxzIjoiYXV0byIsImhlaWdodFRleGVscyI6ImF1dG8iLCJtYXNzIjoiYXV0byIsInNoYXBlIjoiYXV0byJ9LCJwYWdlIjp7IndhdmUiOiJhdXRvIiwiY29sb3IiOiJhdXRvIiwic2lkZSI6ImF1dG8iLCJzdHJldGNoSW1hZ2VzIjoiYXV0byIsImRlcHRoIjoiYXV0byIsInN0YXJ0VmVsb2NpdHkiOiJhdXRvIiwiZmxleGliaWxpdHkiOiJhdXRvIiwiZmxleGlibGVDb3JuZXIiOiJhdXRvIiwiYmVuZGluZyI6ImF1dG8iLCJ3aWR0aFRleGVscyI6ImF1dG8iLCJoZWlnaHRUZXhlbHMiOiJhdXRvIiwibWFzcyI6ImF1dG8iLCJzaGFwZSI6ImF1dG8ifSwiaGVpZ2h0IjoiYXV0byIsIndpZHRoIjoiYXV0byIsImdyYXZpdHkiOiJhdXRvIiwicGFnZXNGb3JQcmVkaWN0aW5nIjoiYXV0byJ9LCJjb250cm9sUHJvcHMiOnsiYWN0aW9ucyI6eyJjbWRUb2MiOnsiZW5hYmxlZCI6ImF1dG8iLCJlbmFibGVkSW5OYXJyb3ciOiJhdXRvIiwiYWN0aXZlIjoiYXV0byIsImRlZmF1bHRUYWIiOiJhdXRvIn0sImNtZEF1dG9QbGF5Ijp7ImVuYWJsZWQiOiJhdXRvIiwiZW5hYmxlZEluTmFycm93IjoiYXV0byIsImFjdGl2ZSI6ImF1dG8ifSwiY21kU2F2ZSI6eyJlbmFibGVkIjoiMCIsImVuYWJsZWRJbk5hcnJvdyI6IjAifSwiY21kUHJpbnQiOnsiZW5hYmxlZCI6IjAiLCJlbmFibGVkSW5OYXJyb3ciOiIwIn0sImNtZFNpbmdsZVBhZ2UiOnsiZW5hYmxlZCI6ImF1dG8iLCJlbmFibGVkSW5OYXJyb3ciOiJhdXRvIiwiYWN0aXZlIjoiYXV0byIsImFjdGl2ZUZvck1vYmlsZSI6ImF1dG8ifSwid2lkVG9vbGJhciI6eyJlbmFibGVkIjoiYXV0byIsImVuYWJsZWRJbk5hcnJvdyI6ImF1dG8ifX19LCJhdXRvVGh1bWJuYWlsIjoiaHR0cDpcL1wvYWRlY3JhLmNvbS5hclwvd3AtY29udGVudFwvdXBsb2Fkc1wvM2QtZmxpcC1ib29rXC9hdXRvLXRodW1ibmFpbHNcLzgwNi5wbmciLCJwb3N0X25hbWUiOiI4MDYiLCJwb3N0X3R5cGUiOiIzZC1mbGlwLWJvb2sifX0sInBhZ2VzIjpbXSwiZmlyc3RQYWdlcyI6W119');window.FB3D_CLIENT_LOCALE && FB3D_CLIENT_LOCALE.render && FB3D_CLIENT_LOCALE.render();<\/script><\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-50 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-68d910a\" data-id=\"68d910a\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-269367b elementor-widget elementor-widget-shortcode\" data-id=\"269367b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"shortcode.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-shortcode\"><div class=\"_3d-flip-book  fb3d-fullscreen-mode full-size\" data-id=\"814\" data-mode=\"fullscreen\" data-title=\"false\" data-template=\"short-white-book-view\" data-lightbox=\"dark-shadow\" data-urlparam=\"fb3d-page\" data-page-n=\"0\" data-pdf=\"\" data-tax=\"null\" data-thumbnail=\"\" data-cols=\"3\" data-book-template=\"default\" data-trigger=\"\"><\/div><script type=\"text\/javascript\">window.FB3D_CLIENT_DATA = window.FB3D_CLIENT_DATA || [];FB3D_CLIENT_DATA.push('eyJwb3N0cyI6eyI4MTQiOnsiSUQiOjgxNCwidGl0bGUiOiJNaW5pc3RlcmlvIGRlIFNlZ3VyaWRhZCAyIiwidHlwZSI6InBkZiIsInJlYWR5X2Z1bmN0aW9uIjoiIiwiYm9va19zdHlsZSI6ImZsYXQiLCJib29rX3RlbXBsYXRlIjoibm9uZSIsIm91dGxpbmUiOltdLCJkYXRhIjp7InBvc3RfSUQiOiI4MTUiLCJndWlkIjoiaHR0cDpcL1wvYWRlY3JhLmNvbS5hclwvd3AtY29udGVudFwvdXBsb2Fkc1wvMjAyNVwvMDRcL01pbmlzdGVyaW8tZGUtU2VndXJpZGFkLTIucGRmIiwicGRmX3BhZ2VzIjoiMSIsInBhZ2VzX2N1c3RvbWl6YXRpb24iOiJub25lIn0sInRodW1ibmFpbCI6eyJkYXRhIjp7InBvc3RfSUQiOiIwIn0sInR5cGUiOiJhdXRvIn0sInByb3BzIjp7ImJhY2tncm91bmRDb2xvciI6ImF1dG8iLCJiYWNrZ3JvdW5kSW1hZ2UiOiJhdXRvIiwiYmFja2dyb3VuZFN0eWxlIjoiYXV0byIsImhpZ2hsaWdodExpbmtzIjoiYXV0byIsImxpZ2h0aW5nIjoiYXV0byIsInNpbmdsZVBhZ2VNb2RlIjoiYXV0byIsImNhY2hlZFBhZ2VzIjoiYXV0byIsInJlbmRlckluYWN0aXZlUGFnZXMiOiJhdXRvIiwicmVuZGVySW5hY3RpdmVQYWdlc09uTW9iaWxlIjoiYXV0byIsInJlbmRlcldoaWxlRmxpcHBpbmciOiJhdXRvIiwicHJlbG9hZFBhZ2VzIjoiYXV0byIsImF1dG9QbGF5RHVyYXRpb24iOiJhdXRvIiwicnRsIjoiYXV0byIsImludGVyYWN0aXZlQ29ybmVycyI6ImF1dG8iLCJtYXhEZXB0aCI6ImF1dG8iLCJzaGVldCI6eyJzdGFydFZlbG9jaXR5IjoiYXV0byIsIndhdmUiOiJhdXRvIiwic2hhcGUiOiJhdXRvIiwid2lkdGhUZXhlbHMiOiJhdXRvIiwiY29sb3IiOiJhdXRvIiwic2lkZSI6ImF1dG8iLCJzdHJldGNoSW1hZ2VzIjoiYXV0byIsImNvcm5lckRldmlhdGlvbiI6ImF1dG8iLCJmbGV4aWJpbGl0eSI6ImF1dG8iLCJmbGV4aWJsZUNvcm5lciI6ImF1dG8iLCJiZW5kaW5nIjoiYXV0byIsImhlaWdodFRleGVscyI6ImF1dG8ifSwiY292ZXIiOnsid2F2ZSI6ImF1dG8iLCJjb2xvciI6ImF1dG8iLCJzaWRlIjoiYXV0byIsInN0cmV0Y2hJbWFnZXMiOiJhdXRvIiwiYmluZGVyVGV4dHVyZSI6ImF1dG8iLCJkZXB0aCI6ImF1dG8iLCJwYWRkaW5nIjoiYXV0byIsInN0YXJ0VmVsb2NpdHkiOiJhdXRvIiwiZmxleGliaWxpdHkiOiJhdXRvIiwiZmxleGlibGVDb3JuZXIiOiJhdXRvIiwiYmVuZGluZyI6ImF1dG8iLCJ3aWR0aFRleGVscyI6ImF1dG8iLCJoZWlnaHRUZXhlbHMiOiJhdXRvIiwibWFzcyI6ImF1dG8iLCJzaGFwZSI6ImF1dG8ifSwicGFnZSI6eyJ3YXZlIjoiYXV0byIsImNvbG9yIjoiYXV0byIsInNpZGUiOiJhdXRvIiwic3RyZXRjaEltYWdlcyI6ImF1dG8iLCJkZXB0aCI6ImF1dG8iLCJzdGFydFZlbG9jaXR5IjoiYXV0byIsImZsZXhpYmlsaXR5IjoiYXV0byIsImZsZXhpYmxlQ29ybmVyIjoiYXV0byIsImJlbmRpbmciOiJhdXRvIiwid2lkdGhUZXhlbHMiOiJhdXRvIiwiaGVpZ2h0VGV4ZWxzIjoiYXV0byIsIm1hc3MiOiJhdXRvIiwic2hhcGUiOiJhdXRvIn0sImhlaWdodCI6ImF1dG8iLCJ3aWR0aCI6ImF1dG8iLCJncmF2aXR5IjoiYXV0byIsInBhZ2VzRm9yUHJlZGljdGluZyI6ImF1dG8ifSwiY29udHJvbFByb3BzIjp7ImFjdGlvbnMiOnsiY21kVG9jIjp7ImVuYWJsZWQiOiJhdXRvIiwiZW5hYmxlZEluTmFycm93IjoiYXV0byIsImFjdGl2ZSI6ImF1dG8iLCJkZWZhdWx0VGFiIjoiYXV0byJ9LCJjbWRBdXRvUGxheSI6eyJlbmFibGVkIjoiYXV0byIsImVuYWJsZWRJbk5hcnJvdyI6ImF1dG8iLCJhY3RpdmUiOiJhdXRvIn0sImNtZFNhdmUiOnsiZW5hYmxlZCI6IjAiLCJlbmFibGVkSW5OYXJyb3ciOiIwIn0sImNtZFByaW50Ijp7ImVuYWJsZWQiOiIwIiwiZW5hYmxlZEluTmFycm93IjoiMCJ9LCJjbWRTaW5nbGVQYWdlIjp7ImVuYWJsZWQiOiJhdXRvIiwiZW5hYmxlZEluTmFycm93IjoiYXV0byIsImFjdGl2ZSI6ImF1dG8iLCJhY3RpdmVGb3JNb2JpbGUiOiJhdXRvIn0sIndpZFRvb2xiYXIiOnsiZW5hYmxlZCI6ImF1dG8iLCJlbmFibGVkSW5OYXJyb3ciOiJhdXRvIn19fSwiYXV0b1RodW1ibmFpbCI6Imh0dHA6XC9cL2FkZWNyYS5jb20uYXJcL3dwLWNvbnRlbnRcL3VwbG9hZHNcLzNkLWZsaXAtYm9va1wvYXV0by10aHVtYm5haWxzXC84MTQucG5nIiwicG9zdF9uYW1lIjoibWluaXN0ZXJpby1kZS1zZWd1cmlkYWQtMiIsInBvc3RfdHlwZSI6IjNkLWZsaXAtYm9vayJ9fSwicGFnZXMiOltdLCJmaXJzdFBhZ2VzIjpbXX0=');window.FB3D_CLIENT_LOCALE && FB3D_CLIENT_LOCALE.render && FB3D_CLIENT_LOCALE.render();<\/script><\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HISTORIAL UN HOMBRE, UNA MISI\u00d3N. El empe\u00f1o de Pedro Concepci\u00f3n Sosa por la justicia. EL SIGUIENTE TEXTO PRESENTA LA HISTORIA DE PEDRO CONCEPCI\u00d3N SOSA Y LA CREACI\u00d3N DE ADECRA COMO UNA NARRATIVA \u00c8PICA DE LUCHA POR LA JUSTICIA Y LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS PROPIOS EN ARGENTINA. LA HISTORIA SE CENTRA EN SU VIDA, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"site-sidebar-layout":"no-sidebar","site-content-layout":"page-builder","ast-site-content-layout":"full-width-container","site-content-style":"unboxed","site-sidebar-style":"unboxed","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"disabled","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"disabled","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"class_list":["post-658","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/adecra.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/658","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/adecra.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/adecra.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adecra.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adecra.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=658"}],"version-history":[{"count":41,"href":"https:\/\/adecra.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/658\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":885,"href":"https:\/\/adecra.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/658\/revisions\/885"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/adecra.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=658"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}